La puerta de Santo Miquel y la casa más estrecha de Bratislava

Bratislava es una ciudad pequeña y muy acogedora, desde el 1993 es la capital de Eslovaquia, cuando Checoslovaquia se dividió en dos. No es una ciudad monumental con edificios ostentosos y avenidas anchísimas como podrían ser Viena o Budapest, pero justamente su encanto radica en los pequeños detalles, en los callejones de casas perfectamente pintadas, en las esculturas estratégicamente colocadas, el paseo al lado del Danubi, y sobre todo en su casco antiguo peatonal, tan muy cuidado, una área llena de historia y de lugares singulares que se puede visitar tranquilamente en un día. Y el más importante de todo, un lugar todavía poco explorado por turistas, sin masificar y con gente amable a quien todavía hace ilusión ser hospitalaria con los forasteros.

Puerta y torre de Santo
Miquel La principal construcción del centro histórico, y probablemente la más antigua que queda, la encontramos en uno de las calles más transitadas, la calle Michalská, que se llama así precisamente porque es donde hay la Michalská braná o Puerta de Miquel.

Esta entrada fue construida en el siglo XIV aunque se reformó el 1753, por eso presenta un estilo barroco. Arriba de la torre se puede observar una escultura con el arcángel Santo Miquel matando un dragón, añadida en esta época. La torre, que ya se ha transformado en un emblema de la ciudad, había formado parte de la antigua muralla medieval, que constaba de cuatro entradas, de las cuales prácticamente no queda nada, sacado de esta. Ya en el siglo XVII la puerta formaba un puente sobre el foso de la muralla, que es por el lado donde hoy podemos acceder en el barrio antiguo de Bratislava.

Si subís a la torre un día no tan gris como el que tuvimos la primavera pasada en el viaje, dicen que se pueden ver unas espléndidas vistas de la ciudad, que se distingue perfectamente la parte antigua de la parte más nueva, pero para llegar hasta arriba tendréis que pasar por el museo de armas.

Km 0 Bratislava
Si pasamos por debajo de la torre veremos que ha marcado el kilómetro cero en un círculo con los puntos cardinales, desde este punto se miden las distancias y se marcan las direcciones de diferentes capitales del mundo: 57 km en Viena, 1.094 km en París, 1.865 km en Madrid, 1.288 km en Londres, 2.731 km en Jerusalén, 11.835 en Buenos Aires… Pero tenéis cuidado cuando pasáis por aquí debajo! Según cómo pasáis podéis poner vuestra vida en peligro.

La leyenda dice que si pasas hablando te morirás depués de un año y un día. Yo cometí el error de querer hacer un vídeo para el blog donde os explicaba todo esto de la torre y del km 0 que ahora dejo aquí por escrito, excepto la leyenda, que encara no la sabía. Por si acaso, he dejado arrinconado aquel vídeo y quien sabe si este será uno de los últimos tabla que escribo, de aquí a poco más de un mes hará un año de este bonito viaje, que espero que no acabe en tragedia.

La casa más apretón de Bratislava

Dicen, pero, que hay una manera de evitar la desgracia: pasando sin respirar y pidiendo un deseo, así que si sois supersticiosos, ya lo sabéis!

Y bien… puesto que estamos junto a la puerta, una pequeña curiosidad que nos podría pasar desapercibida es la casa que está adosada a la misma Puerta de Miquel, dicen que esta es la casa más apretón de Eslovaquia, y probablemente de Europa.

La encontramos tan enganchada en la puerta porque parece ser que ocupa el lugar donde había la muralla medieval, y por donde se desplazaban los soldados. Un golpe derrocada la muralla podía haber quedado un agujero, entre la puerta y la torre, que aprovecharon para rellenar con un edificio estrechísimo.

Actualmente es un restaurante de kebabs de sólo 130 centímetros de anchura, seguro que aquí dentro de no pasan frío!

Comparte este artículo en redes socialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn