El mundo no termina en Tanzania

Sin darme cuenta llegó el día de marchar y me encontré en un avión rumbo a Arusha, la capital norteña de Tanzania (donde se encuentran los parques más famosos, pero que sólo es una pequeña parte del país). Un golpe al aeropuerto de Arusha, tramitamos el visado y al salir nos estaba esperando Max que sería nuestro guía y chófer durante todo el viaje. Ya era por la noche, así que Max nos trajo directamente al hotel donde pasaríamos las dos primeras noches y se despidió de nosotros hasta el día siguiente.
El primer día visitamos el parque nacional de Arusha, el más desconocido de todos. Es pequeño y, a menudo, se descarta para poder pasar más tiempo al Serengeti, pero vale la pena puesto que tiene un poco de todo (sabana, lagos, bosque, montaña…) y es uno de los lugares donde se pueden ver còlobs de crin oriental (Colobus guereza), que son espectaculares.Sólo al entrar al parque nos encontramos con esta jirafa (la primera!) en medio del camino. En aquel momento empezamos a al·lucinar, y ya no paramos. Y seguidamente, las primeras cebras…”

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