Comapedrosa, el techo de Andorra

Más allá de la avenida Meritxell y sus tiendas, de las estaciones de esquí o de un conocido centro de aguas termales hay un elemento que a menudo pasa desapercibido a la mayoría de los turistas, el techo de Andorra. Al norte del país de los Pirineo, al Parque Natural de las Valls de Comapedrosa, nos esperan encantadores riachuelos, encantadores pastos, frondosos bosques, helados estanques y un mar de contrastes coronados por un altivo y piramidal cumbre llamada, acertadamente, Comapedrosa (2.942 m), el valle rocallosa.
La ascensión al Comapedrosa (o Coma Pedriza) es uno de los recorridos más visitados de Andorra, una completísima ruta donde andaremos borde ríe, crestejarem, visitaremos estanques y disfrutaremos con la satisfacción de coronar la cumbre más alta de un país. La ruta es dureta, unos 14 kilómetros y 1.513 metros de desnivel; a pesar de ser cómoda de subir y estar perfectamente señalizada, hará falta que reserváis un mínimo de 6 horas sin paradas, y en invierno traer crampones y piolet. Aunque la realizamos en un único día, siempre os podréis evitar una buena caminata si haced noche al refugio de Comapedrosa, aproximadamente a 2 horas y media de camino, y hacer cumbre al día siguiente sin presas.

Acceso

Elegiremos la ruta más cómoda hasta Andorra la Vieja y a continuación nos dirigiremos hacia el noroeste por la carretera CG-4 hasta Arinsal, a Massana; atravesado el pueblo en dirección a las pistas de esquí cruzaremos un túnel y giraremos a la derecha hasta llegar al inicio de una pista forestal, donde dejaremos los vehículos. Al fondo, por detrás de los apartamentos, divisarem la sólo en apariencia sencilla y piramidal silueta del Comapedrosa.

Mapa detallado, perfil y estadísticas Ver en Google Earth | Como llegar
Arinsal (1.570 m)

Seguiremos las indicaciones al refugio de Comapedrosa y al puerto de Baiau, perfectamente señalizadas gracias a las marcas del GR-11 (rojas y blancas); pronto nos veremos ascendiendo por la pista forestal del Pla de l’Estany superando una ligera pero constando costa rodeados de antiguos campos de cerezos (Prunus avium). Con vistas aéreas al río Arinsal nos iremos adentrando en un bonito bosquet de pino rojo (Pinus sylvestris) donde destacan los avellanos (Corylus avellana) o los robles (Quercus petraea).

Aliña en el valle de Comapedrosa

Después de unos 25’ llegaremos a una cerrada curva de 180 grados; la pista se dirige por la borde y fuente de las Agunes (1.749 m) hacia los estanques Forcats y al pico de Medacorba (2.914 m). Lo obviaremos y reseguiremos una definida senda, muy señalizada y sin costa, en dirección noroeste, el camino de Comapedrosa.

En evidente dirección oeste y paralelos al río nos iremos adentrando al obaga de Comapedrosa atravesando un frondoso bosque mixto de abetos (Abies amanecer), pinos negros (Pinus uncinata) y moixeres (Sorbus aria), bellamente adornado por manchas de rododendres en flor o abarsets (Rhododendron ferrugineum). En menos de 5’ llegaremos a Aguas de Busot Juntas, confluencia de los ríos que venden del Comapedrosa y del Pla de l’Estany (2.859 m), visible furtivamente entre la vegetación allí arriba, a nuestra derecha.

Creeremos el primero de los riachuelos, el Arenys o del Pla de l’Estany, por el bonito puente de madera del Bosque de Escaleras (1.785 m); sólo un minuto después estaremos cruzando por otro puente el riuet Comapedrosa a un lugar precioso donde encontraremos los abetos (Albies amanecer) más espectaculares del paraje, algunos con troncos que superan los tres metros de diámetro. Paralelos al río Comapedrosa empezaremos a ascender en zigzag por una muy definida senda, muy empinada pero cómoda de reseguir y dónde todavía se conservan algunos tramos adoquinados.

Pasaremos junto un valiosísimo e insólito bedollar (Betula pendula), el único bosque de esta especie que hay en Andorra, inconfundible por su tronco blanquinós y por sus amarillas y espigades inflorescencias. La vegetación perderá espesor a medida que nos despedimos temporalmente del río para cruzar una torrentera que desciende, por nuestra izquierda, desde el estanque de las Tortillas. Una última ascensión y nos encontraremos al collarín de Comapedrosa (2.224 m), una magnífica ventana a nuestra cumbre.

A la izquierda nos encontraremos señalizado el cruce en el refugio de Comapedrosa, de visita optativa, donde podremos hacer noche o descansar de los 700 m de desnivel que traemos a las piernas. El de Comapedrosa es un refugio guardado de junio a septiembre, con capacidad para 72 personas y con anexo de seis plazas con hogar para el invierno. Al sur del refugio paga la pena acercarse a contemplar un bosquet de pino negro de altivos y monumentales ejemplares.

Seguiremos hacia el oeste atravesando la Pleta de Comapedrosa, una extensa meseta, antiguamente un lago terraplenat por la sedimentación, bellamente apretujado de flores; al fondo destaca, rodeado de roquissars, el espectacular salto de agua de Comapedrosa, utilizado en invierno para la práctica de la escalada en hielo.

Cascada de Comapedrosa
Cascada de Comapedrosa
Cascada de Comapedrosa

Pasaremos a cierta distancia de una menuda cabaña de piedra que puede servir como refugio, antiguo testigo, junto a los tramos de senda adoquinada, de las antiguas vías de comunicación entre los pueblos y los valles vecinos de Cataluña y Francia, concretamente la antigua vía de Comapedrosa por el puerto viejo (actual portezuela de Sanfons).

Vall glacial del Arinsal
La meseta o pleta de Comapedrosa

Andaremos por el ancho valle glacial del Arinsal, definida por el curso del río Comapedrosa y cerrada por el pico de Sanfons (2.857 m), en todo momento rodeados de vacas, yeguas y ovejas que pacen a su aire.

Yeguas a la meseta de Comapedrosa
Yeguas a la meseta de Comapedrosa

Semicirc del Sanfons

La senda empezará a girar a la derecha (abrís be los ojos para no perder de vista las marcas del GR-11), mientras va tomando más y más inclinación; al pasar por una surgència que proviene del estanque Negro empezaremos a prepararnos para el tramo más llevar de la ruta. Con las vertientes del Sanforns (2.882 m) actuando como barrera visual y después de una curva de noventa grados la costa se volverá realmente notable mientras andamos por un tramo herbós que afortunadamente gana altitud muy rápidamente.

Balsas del estanque Negro (2.590 m)

Con la cabeza catxo y con paciencia llegaremos a un cuello señalizado, desde donde veremos una de las balsas del estanque Negro; con vistas al Comapedrosa, rodearemos el estanque por la derecha y nos adentraremos dentro de un paso estrecho, a menudo lleno de nieve, hasta lograr un cruce.
Camino del estanque

Obviando el ramal de la izquierda, por donde el GR-11 se dirige al estanque Negro y al puerto de Baiau, reseguiremos la senda que por la derecha, señalizada con marcas amarillas y blancas, se dirige a la cresta del Comapedrosa.

Encararemos la pedregosa y desnuda cresta por una dura pero corta subida que nos dejará a un collarín desde donde disfrutaremos de unos increíbles vistas del valle de Arinsal, con el estanque de las Tortillas y el refugio al fondo. Con la cumbre a la vista encararemos la ascensión por la cresta, nada complicada y con algún punto salvable con relativa facilidad, pero muy dura y empinada y donde habrá que extremar las precauciones en cuanto a la meteorología. Abriendo be los ojos a los hitos del camino superaremos un par de aquellos típicos cuellos que dan rabia para a menudo traer al error de pensar que ya estamos a la cumbre; por fin llegaremos a un último y definido cuello, donde hay un agradecido biombo, que retendremos en la memoria para volver y desde donde observaremos, ahora sí, nuestra cumbre.

Un último esfuerzo y en menos de 10 minutos estaremos en medio de un ancho rocallós cumbre donde un bloque de cemento y una vara de hierro con los puntos cardinales nos indicarán la situación exacta del techo de Andorra.

A 2.942 m de altitud disfrutaremos de un privilegiado mirador al Pirineu, destacando con todo detalle el valle Herrera y el macizo de la Pica de Estados (3.143 m), el techo de Cataluña. A nuestros pies destaca el menut pero precioso país de Andorra y al nuestro cercando el Agujero de los Malhiverns y la sierra del Cadí. Si nos fijamos, distinguiremos al fondo sin mucha dificultad la Aneto y la Maladeta

Descenderemos hasta el último cuello antes de la cumbre y en ninguna parte de volver de nuevo por la cresta giraremos a la derecha siguiendo una cantera de rocas amarillas que nos llevará, extremando las precauciones, en dirección oeste hasta el GR-11.

Descenderemos por la senda y llegaremos al estanque Negro de profundas aguas turquesas, un bonito lago encajado al circo glacial que forman el pico de Sanfons (2.857 m), la Aguja de Baiau (2.858 m) y el Comapedrosa (2.942 m). Sólo nos resta continuar por el GR-11 hacia bajo para volver a Arinsal, inicio de nuestro recorrido.

Siguiendo el curso del río Comapedrosa. Al fondo ya aparece el refugio

Esquema de tiempo:

Arinsal (1.570 m) – Inicio senda (1.735 m): 25’
Inicio senda (1.735 m) – Collarín de Comapedrosa (2.220 m): 1 h 20’
Collarín de Comapedrosa (2.220 m) – Balsa del estanque Negro (2.590 m): 35’
Balsa del estanque Negro (2.590 m) – Comapedrosa (2.942 m): 1 h 15’
Comapedrosa (2.942 m) – Estanque Negro (2.636 m): 20’
Estanque Negro (2.636 m) – Arinsal (1.570 m): 2h 15’
Total: 6h 10’, 14.4 Km, 1.513 m de desnivel.

Comparte este artículo en redes socialesShare on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn